El futuro seco de México: científicos advierten un país árido en solo dos décadas

El futuro seco de México: científicos advierten un país árido en solo dos décadas

México se encamina hacia un futuro preocupante: para el año 2045, gran parte de su territorio podría convertirse en una región árida si no se revierte el proceso actual de degradación ambiental

De acuerdo con Fabiola Sosa Rodríguez, investigadora de la UAM, la desertificación ya es una realidad en el norte del país y avanza hacia el centro, impulsada por la falta de lluvias, el cambio climático y el mal manejo de los recursos hídricos.

Este fenómeno tendrá efectos profundos en la vida cotidiana. Entre 2045 y 2069, el país podría perder hasta un 30% de su disponibilidad de agua, comprometiendo la seguridad alimentaria, el acceso humano al agua y la viabilidad de numerosas actividades económicas. La sequía de 2023, considerada la peor en cuatro décadas, dejó suelos severamente dañados que aún no se recuperan, lo que evidencia la gravedad del problema.

Otro foco de preocupación es la reducción de los acuíferos subterráneos. Aunque las presas visibles reflejan parte de la crisis, el verdadero reto está bajo tierra: menos recarga natural de los mantos freáticos y un consumo desmedido están dejando sin reservas a muchas ciudades. Actualmente, el 60% del agua que consumen las principales urbes proviene de estas fuentes subterráneas.

Ante este panorama, expertos insisten en que el problema no solo es ambiental, sino también político y social. Es necesario replantear las políticas públicas de agua, fortalecer la educación ambiental y actuar con urgencia para evitar que el país se convierta, literalmente, en un desierto.