Golpe a las finanzas y la logística del Cártel de Sinaloa
La captura de Daniel Alfredo “N”, conocido como “El Cubano”, en Mazatlán, Sinaloa, fue presentada por el Gabinete de Seguridad como uno de los golpes más significativos contra las estructuras financieras y logísticas del Cártel de Sinaloa. Según el comunicado oficial, la detención se concretó tras un operativo que involucró a diversas dependencias federales y se enmarca en una estrategia dirigida a desarticular no solo a quienes generan violencia, sino a los operadores que sostienen las redes criminales desde la logística y las finanzas.
El aseguramiento fue ejecutado por elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), como resultado de trabajos de inteligencia de carácter nacional e internacional. Las autoridades señalaron que la coordinación interinstitucional y el intercambio de información con agencias extranjeras fueron determinantes para localizar y detener al presunto líder de la célula delictiva.
Las investigaciones federales atribuyen a El Cubano la coordinación de la producción, transporte y distribución de drogas sintéticas con destino a Estados Unidos, además de un papel central como operador financiero encargado de operaciones de lavado de dinero. Por estas razones, las autoridades lo consideran un objetivo de alto valor dentro de la estructura criminal, ya que su actividad afectaba tanto las rutas de tráfico como los mecanismos que permiten la sostenibilidad económica del grupo.
La SSPC informó que el detenido enfrenta una orden de detención provisional con fines de extradición por delitos contra la salud, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada. Asimismo, el Gabinete de Seguridad indicó que Daniel Alfredo “N” era requerido por el FBI, lo que subraya el carácter transnacional de las pesquisas y el impacto internacional de las actividades que se le imputan.
Las dependencias federales destacaron que la aprehensión, realizada tras identificar su zona de movilidad —principalmente en Sinaloa y Chihuahua—, representa un golpe estratégico a las rutas de tráfico y a los esquemas de blanqueo que financian a los cárteles. Con esta acción, el Gobierno de México busca enviar un mensaje de coordinación interinstitucional y cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional