El duque de Edimburgo se convierte en el primer royal en hablar públicamente del escándalo, con un mensaje centrado en las víctimas
Por primera vez desde que el caso Jeffrey Epstein volvió a sacudir la agenda internacional, un miembro activo de la familia real británica ha hecho una declaración pública. El príncipe Eduardo, duque de Edimburgo y hermano menor del expríncipe Andrés, rompió el silencio institucional durante su participación en la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái, convirtiéndose en el primer royal en pronunciarse directamente sobre uno de los escándalos más delicados que ha enfrentado la monarquía en tiempos recientes.
El momento ocurrió durante un panel sobre educación, cuando una periodista de CNN lo cuestionó sobre la reciente publicación de más de tres millones de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionados con Epstein, acusado de delitos sexuales contra menores. Aunque inicialmente intentó desviar el tema, Eduardo optó por responder con una frase que ha sido interpretada como un giro en la postura oficial de la Casa Real: “Creo que es realmente importante recordar siempre a las víctimas. ¿Y quiénes son las víctimas en todo esto? Hay muchas víctimas”.
La declaración del duque resonó de inmediato en medios internacionales, no solo por su contenido, sino por romper con el hermetismo que ha caracterizado a la familia real desde que el nombre de Epstein volvió a los titulares. Hasta ahora, las únicas reacciones habían llegado mediante comunicados institucionales o declaraciones indirectas del Palacio de Buckingham, sin que ningún miembro activo de la realeza se pronunciara de forma personal.
El escándalo recobró fuerza tras la difusión de documentos que revelan nuevas comunicaciones entre Epstein y figuras públicas, entre ellas el expríncipe Andrés, quien fue apartado de la vida pública y despojado de sus títulos reales en 2025. También se mencionan correos electrónicos que presuntamente involucran a Sarah Ferguson, exesposa de Andrés, con comentarios considerados inapropiados. Aunque Andrés ha negado cualquier delito y llegó a un acuerdo extrajudicial en 2022, su imagen quedó severamente dañada.
En ese contexto, las palabras de Eduardo adquieren un peso simbólico. No se trató de un comunicado anónimo, sino de una voz directa en un foro internacional. Aunque su viaje a Dubái tenía como objetivo promover la educación y el premio que lleva su nombre, su intervención quedó marcada por el caso Epstein. Con una sola frase, el duque de Edimburgo no solo rompió un silencio histórico, sino que reorientó el foco hacia las víctimas, abriendo la posibilidad de una nueva etapa en la forma en que la monarquía británica enfrenta sus crisis más incómodas.