Tyler Reddick gana entre choques, celebraciones y un gesto insólito de un aficionado
El cierre de las 500 Millas de Daytona 2026 quedó marcado por un desenlace caótico y una imagen insólita: mientras los autos se dirigían a la bandera a cuadros, un espectador se acercó a la protección del óvalo y arrojó lo que parecen ser cenizas sobre la pista en pleno choque del giro final. Un video que circuló en redes capta el momento exacto en que el aficionado intenta dispersar los restos mientras se desata el tumulto entre los competidores.
La escena se produjo en medio de un accidente múltiple en la última vuelta que dejó volando metal y humo a más de 300 km/h; pese al caos, Tyler Reddick logró sobrevivir a dos incidentes en la recta final y cruzó primero la meta. La victoria tiene un valor simbólico para 23XI Racing, el equipo copropiedad de Denny Hamlin y Michael Jordan, y supone un respiro tras un 2025 complicado para Reddick, quien reconoció la presión y el orgullo de responder a las expectativas de sus dueños.
Mientras los servicios de emergencia intervenían en la pista, las cenizas se esparcieron en el aire y generaron consternación entre comisarios y aficionados; hasta ahora no hay comunicados oficiales sobre sanciones ni se ha identificado públicamente al responsable del gesto. La imagen, además de lo insólito del acto, añadió una capa de polémica a un final ya de por sí dramático, que obligó a revisar protocolos de seguridad y acceso en las inmediaciones del circuito.
Más allá del episodio, la carrera dejó cifras y momentos para la historia: un récord de 25 cambios de líder, múltiples choques y la eliminación de varios contendientes en el llamado “Big One”, un accidente masivo que, según reportes, se desencadenó de forma involuntaria por Justin Allgaier. Ese pandemonio en la última vuelta convirtió la celebración en una mezcla de euforia por la victoria y preocupación por la integridad de pilotos y asistentes.
Para 23XI Racing, la victoria en Daytona representa uno de los hitos más importantes desde la entrada de Michael Jordan como copropietario; para la NASCAR y los organizadores del Daytona International Speedway, el episodio de las cenizas abre un debate sobre la seguridad en las tribunas y la necesidad de medidas más estrictas para evitar que actos individuales empañen eventos de alto riesgo y visibilidad internacional.