Autoridades movilizan recursos y anuncian coordinación para la reconstrucción
Los bomberos y brigadistas en Chile continúan la lucha contra incendios forestales que han cobrado la vida de 20 personas y han arrasado poblados enteros, mientras las llamas se expandían este lunes hacia la región de La Araucanía. En las zonas más afectadas, Ñuble y Biobío, los equipos de emergencia combaten por tercer día consecutivo fuegos que han consumido cerca de 35,000 hectáreas y han destruido o dañado más de mil viviendas, según los reportes oficiales.
El presidente Gabriel Boric informó desde Ñuble que se han logrado controlar o acotar algunos frentes, pero advirtió que persisten focos muy activos que requieren combate intenso y la redistribución de recursos. La aparición de nuevos incendios en La Araucanía obliga a dividir fuerzas y complica las labores de contención, por lo que las autoridades han reforzado la presencia de medios aéreos y terrestres en la zona.
La tragedia se concentró en localidades como Lirquén y Penco, donde la mayoría de las víctimas fueron alcanzadas por las llamas cuando el fuego avanzó con extrema rapidez durante la madrugada del domingo. Vecinos relataron escenas de pánico y evacuación apresurada; una residente de Lirquén contó que intentó mojar su casa antes de huir con su hijo y su perro, mientras observaba cómo una “ola de fuego” devoraba el entorno.
El paisaje en las áreas arrasadas es desolador: calles con autos derretidos, casas reducidas a escombros y cerros de latas entre los escombros. Habitantes que regresaron a remover restos y evaluar pérdidas compararon la devastación con el tsunami de 2010, aunque varios señalaron que la destrucción por el fuego les resulta aún más devastadora por la rapidez y el calor que consumió viviendas en cuestión de horas.
Las condiciones climáticas han sido un factor determinante: aunque el lunes las temperaturas rondaron los 25 °C, el fin de semana se registraron olas de calor extremo que agravaron la propagación del fuego. Expertos y organismos como el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia han señalado que el aumento de temperaturas y la megasequía prolongada en el centro y sur del país han facilitado la expansión de incendios, con episodios recientes que han alcanzado temperaturas sin precedentes en la región.
En el plano político, el presidente Boric se reunió en La Moneda con el mandatario electo José Antonio Kast para coordinar labores de control y planear la reconstrucción que enfrentará la próxima administración. El último informe del Ministerio del Interior, con corte de la noche del 19 de enero de 2026, detalló que permanecen afectadas más de 35,000 hectáreas, 1,012 viviendas destruidas o con daño mayor y cerca de 2,500 personas damnificadas; operan 62 aeronaves y más de 5,000 brigadistas y efectivos de las Fuerzas Armadas bajo alerta roja regional.