La zona arqueológica de Cholula se prepara para el Equinoccio de Primavera mientras paleontólogos confirman vestigios de 120 millones de años
El Ritual a Quetzalcóatl se llevará a cabo los días 20, 21 y 22 de marzo en el Patio de Altares de la Gran Pirámide de Cholula, Puebla, con motivo del Equinoccio de Primavera. La presidenta municipal de San Pedro Cholula, Tonantzin Fernández Díaz, anunció que la escenificación se realizará sin la representación de sacrificios humanos, en un esfuerzo por fomentar la cultura de la paz y la no violencia. Además, informó que los túneles de la zona arqueológica serán reabiertos a mediados de año, coincidiendo con el Mundial de Fútbol 2026.
Los túneles, cerrados desde 2019 por la pandemia de covid-19, serán reforzados estructuralmente por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), mientras que el ayuntamiento destinará 500 mil pesos para instalar cámaras de videovigilancia. La reapertura busca recuperar uno de los atractivos turísticos más solicitados de la región, en un contexto de gran afluencia internacional por el evento deportivo.
Respecto al ritual, la alcaldesa explicó que el director Cristóbal Ramírez Macip aceptó modificar la obra que el Conjunto de Danzas Tradicionales de Puebla ha presentado por más de 30 años. La decisión, señaló, responde a la presencia de niños y niñas en las representaciones, evitando escenas violentas que pudieran impactar en los menores. Fernández Díaz aclaró que la medida no tiene tintes políticos y se sustenta en principios culturales de paz.
En paralelo, especialistas del INAH confirmaron en diciembre pasado el hallazgo de huellas de dinosaurios en Santa Ana Teloxtoc, Tehuacán, Puebla. Iván Alarcón Durán, responsable del área de Paleontología del Centro INAH Puebla, indicó que las icnitas corresponden a diferentes grupos de dinosaurios del Cretácico Inferior, con una antigüedad de 120 millones de años. Las inspecciones comenzaron tras denuncias de pobladores y revelaron rastros en municipios como Atexcal y Tehuacán.
Las huellas identificadas incluyen impresiones de dinosaurios herbívoros de la familia Iguanodontidae, saurópodos de cuello largo y pequeños terópodos, además de posibles rastros de especies voladoras. Los vestigios, impresos en suelos blandos que hoy forman parte de rocas sedimentarias, se encuentran en laderas de ríos y barrancas, con registros de entre cinco y 20 huellas en cada sitio. Este hallazgo refuerza la riqueza paleontológica de la región y abre nuevas oportunidades para la investigación científica en Puebla.