Diálogo se produce tras videollamada entre Xi y Putin y en medio de tensiones geopolíticas
El presidente Xi Jinping habló por teléfono el miércoles con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según informó la emisora estatal CCTV, en un contacto que llega antes de la visita prevista de Trump a China en abril. La Casa Blanca no ofreció comentarios inmediatos y los medios estatales chinos no dieron detalles adicionales sobre el contenido de la llamada, que ocurre meses después de una tregua comercial frágil alcanzada tras el encuentro de ambos líderes en Corea del Sur.
La comunicación entre Xi y Trump se produjo horas después de que Xi mantuviera una videoconferencia con el presidente ruso, Vladimir Putin, quien aceptó la invitación para visitar China en la primera mitad del año, según el Kremlin. Ese intercambio con Moscú subraya la intensa actividad diplomática de Pekín en un momento de alta volatilidad internacional y refleja la búsqueda china de reforzar alianzas estratégicas en paralelo a sus contactos con Washington.
En la videollamada con Putin, transmitida por la televisión estatal rusa, ambos líderes elogiaron la solidez de sus lazos y destacaron la asociación energética como un pilar mutuamente beneficioso. Xi pidió la elaboración de un “gran plan” para impulsar las relaciones bilaterales y abogó por mantener intercambios de alto nivel y cooperación práctica en diversos campos, mientras que el asesor del Kremlin señaló que las posiciones de Rusia y China coinciden en la mayoría de los temas internacionales.
Desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, China ha intensificado su comercio con Rusia, convirtiéndose en un soporte económico frente a las sanciones occidentales, aunque Pekín niega las acusaciones de suministrar ayuda militar directa a Moscú. La llamada se produce además en un contexto sensible: el tratado de reducción de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos expira esta semana, y diplomáticos chinos y rusos se reunieron recientemente en Beijing para discutir seguridad global y control de armas, alcanzando lo que Pekín describió como un “amplio consenso”.
La agenda diplomática en Beijing incluyó también la visita del secretario del Consejo de Seguridad ruso, Sergei Shoigu, quien se reunió con el principal diplomático chino, Wang Yi, y reiteró el apoyo de Moscú a Pekín en asuntos como Taiwán. China, por su parte, reafirmó su intención de profundizar la coordinación estratégica con Rusia, en un momento en que ambos países buscan consolidar una asociación que, según sus declaraciones, actúa como factor estabilizador ante la creciente agitación mundial.