Una reciente operación de descarga de contenedores en el puerto de Topolobampo marca un punto de inflexión en la historia logística de esta terminal del Pacífico mexicano. No se trata únicamente de una maniobra puntual, sino de una señal concreta de que el puerto comienza a integrarse a flujos intermodales y cadenas de suministro que, hasta ahora, le habían sido ajenos. Detrás de esta operación se encuentra Conekta Intermodal, firma que ha asumido el rol de maniobrista y que, con ello, está probando en campo un modelo logístico de mayor alcance.
La descarga corresponde a la sexta operación de barcos spot atendida por la compañía y, en esta ocasión, incluye un elemento estratégico adicional: la incorporación de equipo propio. “Esta es nuestra sexta operación de barcos spot. Y nos llegó el nuevo equipo que antes rentábamos, ahora ya es propio, la (grúa) reach stacker”, explicó en entrevista José Luis Castro, director general de Conekta Intermodal. La decisión no es menor, ya que representa un cambio estructural en la capacidad operativa de la empresa. “Para mí ese es un salto bastante importante porque ya me permite con equipo propio hacer y ofertar el servicio requerido y adquirir más de estos equipos de acuerdo con la demanda del mercado”, añadió.
El buque arribó procedente de Amberes, Bélgica, bajo un contrato con BBC Chartering, transportando 160 TEU (contenedores de 20 pies) y alrededor de cinco mil toneladas de equipo especializado destinado exclusivamente a la construcción de una planta industrial en el norte de Sinaloa. Castro subrayó que se trata de carga de proyecto, vinculada a una fábrica que se encuentra en proceso de edificación y que forma parte de una ola de inversiones industriales que comienza a materializarse en la región.
Más allá de esta operación específica, el directivo planteó una lectura más amplia del momento que vive Topolobampo. Desde su perspectiva, el discurso del nearshoring (relocalización de líneas de producción) ha encontrado en esta región uno de sus pocos anclajes reales. “Se habla mucho de nearshoring, pero el único sitio donde nosotros lo vemos es aquí”, afirmó. El argumento se sustenta en proyectos en ejecución, como plantas de amoniaco, metanol verde y desarrollos energéticos en aquella zona, que en conjunto representan inversiones multimillonarias y que ya se traducen en movimiento físico de maquinaria y materiales.
En este contexto, Conekta Intermodal no solo opera como maniobrista portuario, sino que articula una estrategia de largo plazo para capturar carga que hoy fluye por otros puertos del Pacífico e incluso de la costa oeste de Estados Unidos. Castro reveló que actualmente cuenta con alrededor de 40 cartas de intención de clientes con mercancías que se mueven por terminales alternativas. El objetivo es claro: desviar esos flujos hacia Topolobampo y conectarlos con el mercado estadounidense, particularmente con Phoenix, Arizona, donde se encuentra el centro neurálgico de la empresa.
La apuesta logística busca reducir los costos y riesgos asociados a la congestión en puertos como Los Ángeles y Long Beach. “La idea es evitarnos el congestionamiento que sí se vive en Los Ángeles y pasar por aquí para Phoenix”, señaló Castro. Para ello, la compañía avanza en negociaciones con navieras para establecer un servicio feeder que conecte Topolobampo con Lázaro Cárdenas y Manzanillo, así como en acuerdos ferroviarios y carreteros que permitan un tránsito competitivo hacia el suroeste de Estados Unidos.
El proyecto también contempla el desarrollo de infraestructura propia fuera del recinto portuario. Conekta Intermodal cuenta con un contrato con la empresa Parques Industriales de Topolobampo para el uso de un patio externo pavimentado de 12 hectáreas, mientras que avanza en la construcción de un Recinto Fiscalizado Estratégico que se desarrollará de manera modular, con una primera etapa de 12 hectáreas y un potencial de expansión de hasta 400 hectáreas. “Lo vamos a hacer en forma modular. Primero 12 hectáreas. Y luego ahí vamos a ir creciendo”, explicó Castro, detallando que los contenedores podrán ir directamente a planta o pasar por patio, según las necesidades del cliente.
Este conjunto de decisiones operativas, inversiones en equipo e infraestructura y captación de demanda logística empieza a redefinir el papel de Topolobampo dentro del sistema portuario nacional. A ello se suma el respaldo institucional y la inclusión del puerto en esquemas federales de desarrollo industrial, factores que elevan su atractivo para nuevas inversiones productivas.
Así, la descarga reciente de contenedores no es un hecho aislado, sino la expresión tangible de una estrategia que busca insertar a Topolobampo en las cadenas globales de suministro, con una lógica intermodal, orientada al mercado estadounidense y anclada en proyectos industriales que ya se están construyendo. En palabras de Castro, el nearshoring dejó de ser una promesa abstracta y comenzó, al menos en este puerto, a tomar forma operativa.
Con información de T21