Las movilizaciones feministas se intensifican en varias ciudades del país con consignas contra la violencia y exigencias de justicia
Cerca de dos mil mujeres participaron este sábado en la marcha con motivo del Día Internacional de la Mujer en la capital de Colima. La movilización inició en el monumento de la Piedra Lisa y avanzó hacia el centro de la ciudad con pancartas y consignas contra la violencia de género. La protesta concluyó en el Palacio de Gobierno, donde un grupo de manifestantes derribó la puerta principal y causó daños en el inmueble.
Durante el recorrido, se observaron mujeres de distintas edades, desde niñas acompañadas por sus familias hasta adultas que se sumaron a la convocatoria de colectivos feministas. Las participantes exigieron justicia para víctimas de feminicidio y otros delitos de género, además de visibilizar la necesidad de acciones concretas para frenar la violencia contra las mujeres.
En Saltillo, Coahuila, alrededor de 15 mil mujeres marcharon desde el cruce de Avenida Universidad y Bulevar Venustiano Carranza hasta la Plaza Nueva Tlaxcala. El contingente estuvo integrado por familiares de víctimas de feminicidio, mujeres con discapacidad, colectivos aborteros y el bloque negro. Durante el recorrido se realizaron pintas y se gritaron consignas como “Ni una más” y “Las niñas no se tocan”. Municipios como Torreón y Monclova también se sumaron a la jornada.
En Nuevo León, la llamada “marea violeta” se congregó en la Explanada de los Héroes y marchó por el primer cuadro de Monterrey. La protesta incluyó quemas y lanzamiento de objetos contra las vallas que protegían el Palacio de Gobierno. Miles de mujeres de distintas edades participaron en la movilización, reclamando justicia por desapariciones, feminicidios, trata de personas y violencia familiar.
Entre los asistentes en Monterrey estuvieron Mario Escobar y Dolores Bazaldúa, padres de Debanhi Escobar, quienes recordaron que a casi cuatro años de la desaparición y presunto feminicidio de su hija aún esperan justicia. Las marchas del 8M en Colima, Saltillo y Nuevo León reflejaron la fuerza del movimiento feminista en México y la exigencia de respuestas ante la violencia que enfrentan las mujeres en todo el país.