Los Mochis, Sinaloa.- El pupitre 12 de la escuela primaria rural sigue ahí, pero vacío. Tiene solamente un nombre rayado con corrector: “Juanito 5°B”.
Juan no volvió después de un fin de semana. Hoy, a sus 11 años, carga cubetas de tomate bajo un sol de 43°C; gana 200 pesos al día. La mochila se quedó colgada; para él, pesa más el hambre y la necesidad que la escuela.
Así empieza la deserción escolar en el Sinaloa rural, en silencio, sin despedidas, con necesidades y hambre de por medio.
“Profe, ya no voy a venir…me voy a la pisca”
Eso fue lo último que le dijo la niña Lupita quien apenas cuenta con 13 años se edad. Su papá cayó enfermo y la cuenta de la tienda subió a 2 mil 800 pesos. El cuadrillero le ofreció trabajo por 240 pesos diarios y dos comidas; una gran oferta para su situación.
Al día siguiente la butaca de Lupita estaba vacía. Una semana después estaba en la carretera con su gorra y su cubeta, cuenta el maestro Roberto, con 28 años de servicio.
Esta realidad también se repite en Ahome, Guasave, El Fuerte y Choix, 3 de cada 10 niños de secundaria rural desertaroen el actual ciclo escolar. La SEPyC lo llama “abandono por incorporación laboral temprana”. En las comunidades rurales lo llaman por su nombre; pobreza.
Los números duelen
1. 34% aumentó la deserción en secundarias rurales de Sinaloa en el ciclo 2025-2026.
2. 112 mil menores trabajan en Sinaloa según INEGI. 7 de cada 10 están en el campo.
3. $250 al día gana un niño en la pizca. Una beca Benito Juárez da $1,840 bimestrales. No compite.
4. De 10 niños que se van al surco, solo 1 regresa a la escuela. Los otros 9 repiten la historia de sus papás.
La escuela pierde la batalla
Las aulas rurales se vacían en temporada de cosecha. Los directores mandan la lista de ausentes al DIF. El DIF no tiene personal. La beca no llega. El niño ya no vuelve.
Y dónde está el gobierno?
1. STPS: 4 inspectores para vigilar 1,800 campos agrícolas en el norte de Sinaloa.
2. SEPyC: Escuelas sin comedor, sin transporte y sin clases en la tarde. El niño no puede estudiar y trabajar.
3. Empresas: Contratan vía “cuadrilleros”. Si cae una multa de $25 mil, la pagan y al día siguiente siguen igual. Un día de exportación vale millones.
En el campo sinaloense los niños no dejan la escuela. La escuela los deja a ellos. Y el surco, que no pregunta la edad, los recibe con los brazos abiertos y el lomo doblado.
Si ves a un menor trabajando en el campo, denúncialo: 800 202 5454 STPS. Una llamada puede devolverle un lápiz.*
Porque un niño en el surco hoy, es un adulto sin futuro mañana. Y Sinaloa no puede sembrar más pobreza.