Sinaloa sin paz: 21 meses de guerra, 50 mil desplazados y un gobierno que ignora
El 76% de culiacanenses vive con temor permanente por su familia; es percepción, es estadística, son los números que el gobierno no presume
Los Mochis, Sinaloa.- Abogados y sociedad civil fueron al Senado a pedir la desaparición de poderes. Denuncian “n@rcogobi3rno” y que Rocha Moya e Inzunza manejan a Yeraldine Bonilla a su antojo. Sinaloa, dicen, es el epicentro de la inseguridad en el mundo.
El diagnóstico es brutal: Desde hace 21 meses Sinaloa vive su peor tragedia. Asesinatos diarios, clima de terror y más de 50 mil sinaloenses que ya abandonaron el estado.
“Nos vendieron al diablo”: Ricardo Beltrán Verduzco, de la Alianza Mexicana de Abogados, acusó contubernio entre autoridades y cr1m3n organizado. “Le vendieron su vida al diablo y con ello nos llevaron a todos los sinaloenses”.
Aseguran que diario se viola el artículo 4º bis de la Constitución de Sinaloa: derecho humano a vivir libres de violencia.
Las cifras que el gobierno no presume: Desde que estalló la disputa Ch@pitos vs M@yos en septiembre 2024, Sinaloa acumula más de 1,200 muertos y 1,400 desaparecidos. Solo el miedo subió 25 puntos: pasó de 54.9% a 80.5% de la población que se siente insegura. El 76% de culiacanenses vive con temor permanente por su familia. No es percepción: es estadística.
La economía colapsó junto con la paz: El PIB estatal no hace más que caer desde 2021: 4.8% → 1.8% → 0.2% → -0.5% en 2024.
Se perdieron casi 15 mil empleos formales de abril 2023 a abril 2025. Han cerrado 4,527 empresas/patrones desde 2024, 8 por día, asi mismo Mazatlán perdió 132 mil pasajeros aéreos y Culiacán 77 mil solo en 2025. Cuando se va la inversión, se va el futuro.
Impunidad y abandono institucional: De los 11,570 vehículos robados o despojados en esta guerra, apenas 0.33% se castiga. Es decir, 99 de cada 100 agresores quedan libres. Mientras tanto, 52 menores están detenidos en el tutelar por armas y drogas, y REDIM calcula 30 mil niños ya en filas del crimen. El gobierno responde con “Jornadas de Paz casa por casa”, pero los datos dicen que la paz no se reparte con despensas.
Sinaloa no está en crisis: está en colapso. Con 50 mil desplazados, miles de muertos, empresas cerrando y niños reclutados, pedir desaparición de poderes ya no es exageración. Es el último recurso de ciudadanos que ya no confían en que su propio gobierno.
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