Los apoyos se los quedan los de corbata: Ex dirigente ganadero denuncia desvío de recursos en El Fuerte
Favián Cota Verdugo acusa que funcionarios se benefician de sementales y hatos mientras el sector pecuario cae y los pequeños productores abandonan
El Fuerte, Sinaloa.- El grito de alerta viene del campo. Favián Cota Verdugo, ex dirigente de la Asociación Ganadera de El Fuerte, encendió las alarmas: los apoyos destinados al sector ganadero se están quedando en manos equivocadas, mientras los ranchos se vacían y los pequeños productores tiran la toalla.
“Terminan con hatos ganaderos”
Cota Verdugo fue directo: funcionarios públicos de los dos niveles de gobierno se benefician de los programas que deberían ser exclusivos para productores pecuarios.
“Compran sementales, se hacen de hatos ganaderos y otros beneficios que son dirigidos a los productores”, denunció. Es decir, los de corbata se visten de sombrero cuando hay apoyo, pero no cuando hay sequía, enfermedades o precios bajos.
El panorama es crítico. El ex líder ganadero advirtió que el sector está en caída libre. Cada vez son menos los productores que resisten y los más golpeados son los pequeños, los que apenas tienen 10-20 cabezas y viven al día.
“Abandonan la actividad porque no hay apoyos reales. Solo promesas”, señaló. Entre el alza de insumos, la inseguridad en los caminos y la falta de programas efectivos, muchos prefieren vender el último animal y cerrar el corral.
La crítica alcanza a gobierno federal y estatal. Para Cota Verdugo, desde Palacio Nacional hasta Palacio de Gobierno en Culiacán, la historia es la misma: “solamente hay promesas de mejorar en ese sector ganadero”.
Promesas que no se traducen en alimento para el ganado en estiaje, en vacunas, en rastros dignos o en precios justos. Mientras, los hatos y sementales financiados con dinero público terminan en ranchos de quienes no viven de la ordeña ni del pastoreo.
*Preocupación en el gremio*
La denuncia refleja la molestia de un sector que sostiene la economía rural de El Fuerte y del norte de Sinaloa. Si los apoyos siguen desviándose, advierten, el campo ganadero terminará de despoblarse. Y con él, la tradición, el empleo y la seguridad alimentaria de la región.
El llamado es claro: que los recursos lleguen a quien sí madruga, a quien sí enfrenta la sequía y a quien sí depende del ganado para vivir. No a quien solo llega por la foto.
En Sinaloa, el 70% de los productores ganaderos tienen menos de 50 cabezas. Son los primeros en desaparecer cuando el apoyo no llega.
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