
ICE implementa nuevo código de vestimenta estricto para oficiales de deportación en operativos de campo

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) introdujo un nuevo y riguroso código de vestimenta para sus oficiales de deportación que participan en operaciones de campo. La medida busca estandarizar la apariencia de los agentes, garantizar la transparencia y permitir que tanto la ciudadanía como los cuerpos de seguridad locales identifiquen claramente a la autoridad durante las detenciones.
La decisión se oficializó tras una serie de incidentes previos y operativos en la vía pública que habían generado críticas y confusión debido al uso de ropa civil por parte de los elementos.
¿En qué consiste la nueva normativa de indumentaria?
De acuerdo con los lineamientos internos emitidos por la agencia, se acabaron los operativos en los que los agentes se presentaban con prendas completamente informales. Las nuevas directrices establecen los siguientes puntos clave para las intervenciones en la calle:
- Vestimenta obligatoria: Los oficiales deberán portar pantalones tácticos en tonos caqui o marrón (coyote brown), acompañados de una playera tipo polo oficial de ICE (en colores azul oscuro o negro).
- Identificación visible: La placa de la agencia y las insignias oficiales deberán estar a la vista de manera obligatoria al momento de llevar a cabo cualquier diligencia o arresto.
- Equipo de protección: Durante los despliegues catalogados de alta visibilidad, el uso de chalecos antibalas con marcas distintivas de ICE será un requisito indispensable.
- Prendas prohibidas: El memorando interno restringe tajantemente el uso de ropa casual como jeans, sudaderas con capucha (hoodies), camisetas sin cuello, ropa deportiva tipo athleisure, prendas con estampados o gráficos, así como jerseys deportivos. Únicamente se permiten sudaderas o abrigos adecuados sin capucha durante condiciones extremas de frío en campo.
Los motivos detrás de la medida
La implementación de este estándar responde a la necesidad de aumentar la seguridad pública y evitar confusiones o falsas suplantaciones de identidad durante las acciones migratorias. Anteriormente, el uso de ropa de calle en operativos había provocado momentos de alarma ciudadana y cuestionamientos sobre los protocolos de actuación en espacios públicos.
Mientras que sectores defensores de los derechos civiles y analistas han visto con buenos ojos la medida al considerar que aporta transparencia y reduce el factor de zozobra en las comunidades, voces al interior de la agencia han manifestado reservas, señalando que una mayor visibilidad podría restar sigilo en ciertas labores de inteligencia y tácticas de campo. Con estas reglas, ICE pretende proyectar una imagen más formal y unificada en todo el territorio estadounidense.
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