

El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no solo enfrenta el torbellino político y judicial tras la reciente acusación y solicitud de extradición por parte de Estados Unidos, sino que el fantasma del asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y diputado electo, Héctor Melesio Cuén Ojeda, ha vuelto a cobrar fuerza [1.1.4]. Recientes revelaciones sobre el manejo del caso han avivado los señalamientos de complicidad y encubrimiento institucional en torno al crimen ocurrido el 25 de julio de 2024.
El “cerrojo” de la FGR: Expedientes clasificados por 5 años
Las sospechas de encubrimiento escalaron a un nuevo nivel en semanas recientes cuando se dio a conocer que la Fiscalía General de la República (FGR) decidió reservar por un periodo de cinco años los expedientes de investigación vinculados a Rubén Rocha Moya y al actual senador sinaloense, Enrique Inzunza Cázarez .
Durante un informe de avances, el fiscal de Control Competencial de la FGR, Raúl Armando Jiménez, evitó dar explicaciones detalladas sobre esta medida, limitándose a declarar: “Estoy legalmente impedido para compartir esta información” .
Esta opacidad oficial ha desatado críticas de la opinión pública y de sectores políticos, quienes acusan que la reserva de información busca proteger al mandatario con licencia y a sus operadores cercanos de las implicaciones directas en la escena del crimen.
FGR aclara: La investigación no está archivada
En medio del revuelo mediático por las acusaciones de la Corte del Distrito Sur de Nueva York por narcotráfico contra el grupo político de Sinaloa, circularon versiones de que la FGR había “reactivado” el caso Cuén ante la presión estadounidense. Sin embargo, la institución federal emitió un comunicado tajante aclarando el estatus legal del expediente:
- Investigación ininterrumpida: La fiscalía subrayó que las indagatorias por el homicidio de Cuén Ojeda “continúan en curso, no están suspendidas ni archivadas”.
- Independencia de casos: Se aclaró que la investigación llevada por la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos opera de manera independiente y “no guarda relación directa” con los cargos de tráfico de drogas presentados en Estados Unidos, enfocándose estrictamente en el homicidio [1.1.4].
El origen del encubrimiento: Huertos del Pedregal y el montaje
El asesinato de Héctor Melesio Cuén es considerado uno de los casos de mayor manipulación forense en la historia reciente de Sinaloa.
- La falsa versión de la gasolinera: En un inicio, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa —entonces bajo la administración del gobierno de Rocha Moya— difundió un video intentando hacer pasar el crimen como un intento de robo de vehículo en una gasolinera a las afueras de Culiacán.
- La verdad confirmada: La FGR atrajo el caso y meses después desmintió rotundamente el montaje estatal, confirmando que Cuén Ojeda fue asesinado en la finca Huertos del Pedregal, el mismo lugar y día en que fue emboscado y secuestrado el capo Ismael “El Mayo” Zambada.
- El antecedente directo: Días antes de su ejecución, Cuén Ojeda utilizó su podcast para lanzar acusaciones frontales contra Rocha Moya y Enrique Inzunza por presunta corrupción, y los señaló públicamente de haber operado para que el gobierno federal le retirara su escolta de la Guardia Nacional, dejándolo vulnerable.
Con el expediente clasificado y Rocha Moya enfrentando a la justicia internacional por otras vías, el esclarecimiento de la muerte de Cuén Ojeda sigue siendo una herida abierta que amenaza con arrastrar a las más altas esferas del poder judicial y político de Sinaloa.
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