La eliminación del Inter Miami redefine el calendario del astro argentino
El camino de Lionel Messi hacia lo que podría ser la última gran cita de su carrera sufrió un vuelco tras la eliminación prematura del Inter Miami en la Concacaf Champions Cup a manos del Nashville. Lo que inicialmente se interpretó como un fracaso deportivo para el club de la MLS derivó en una reducción significativa de la carga de partidos para el ’10’, quien cumplirá 39 años durante la competencia mundialista. Sin compromisos internacionales de clubes en el horizonte cercano, el calendario de Messi quedó más despejado en las semanas previas al torneo.
Plan de cuidado y mantenimiento físico en Miami
Ese nuevo escenario permitió que Javier Mascherano, técnico de Inter Miami, y el cuerpo médico del equipo diseñaran un plan de cuidado extremo para el delantero. Al no tener compromisos entre semana, Messi se enfocó en mantener el ritmo en la liga estadounidense; recientemente anotó de tiro libre ante New York City FC, alcanzando la cifra de 901 goles en su trayectoria profesional. El objetivo planteado por el cuerpo técnico es que el astro llegue con las piernas frescas y sin sobrecargas musculares al debut contra Argelia el 16 de junio en Kansas City.
La cancelación de la Finalissima contra España, motivada por conflictos sociales en Oriente Próximo, obligó a la selección argentina a improvisar su calendario de preparación. En lugar del choque ante los europeos, la Albiceleste programó partidos frente a Mauritania y Zambia en La Bombonera, encuentros que se conciben más como un reencuentro con la afición que como pruebas tácticas de alto nivel. Estos compromisos permitieron mantener la continuidad del grupo en un contexto distinto al previsto originalmente.
Scaloni vigila la condición física del capitán
En Buenos Aires, la expectativa por la condición de Messi es alta y el seleccionador Lionel Scaloni sigue de cerca cada paso del capitán. Messi mantiene una postura de evaluación “día a día”, escuchando a su cuerpo para decidir su participación en la que sería su sexta Copa del Mundo, en un torneo ampliado a 48 selecciones. Por ahora, el hecho de jugar solo un partido por semana en la MLS le ha dado un respiro que el entorno considera valioso para su preparación.
Con el Grupo J definido junto a Austria y Jordania, el recorrido en el papel luce accesible, pero la principal variable sigue siendo el tiempo y la condición física del jugador. Inter Miami optó por no darle descanso total, sino por mantenerlo activo con cargas reducidas para preservar ritmo competitivo sin el desgaste de viajes largos y finales continentales. Messi ya viaja hacia Argentina para sumarse a la concentración, mientras el mundo del fútbol espera por la confirmación definitiva de su presencia en el torneo y por ver si este plan de preparación rinde frutos en su último baile mundialista.