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- Oscar Flores

Luz gratis para trabajadores de la CFE, recibos impagables para el pueblo

Luz gratis para trabajadores de la CFE, recibos impagables para el pueblo

Los Mochis, Sinaloa.- En México hay dos tipos de usuarios: los que pagan la luz con sacrificios y los que no la pagan nunca. Mientras doña Juana vende tamales para juntar mil 800 pesos del recibo bimestral y don Pedro pide prestado para que no le corten la energía a su mamá enferma, los 92 mil trabajadores activos de CFE están exentos de pago. Tienen luz gratis hasta por 350 kWh al mes. El pueblo paga la tarifa de verano, ellos no pagan ninguna.

El privilegio que cuesta millones

El Contrato Colectivo de Trabajo de CFE, cláusula 91, les da energía eléctrica sin costo a sus empleados, jubilados y hasta pensionados. Ese “apoyo” le cuesta al erario más de 1,200 millones de pesos al año, según datos entregados por la misma CFE vía transparencia. Dinero que sale de los mismos recibos que tú y yo pagamos puntuales.

La luz no perdona, no hay piedad para los pobres

En Sinaloa, 3 de cada 10 familias viven en pobreza energética. Eso significa que eligen entre comer o pagar la luz. En colonias como Tabachines, Siglo XXI o Jiquilpan, los recibos llegan de 1,200 a 2,500 en verano. Si no pagas, CFE te corta en 72 horas. No hay prórroga, no hay convenio, no hay piedad. Pero en las casas de los trabajadores de CFE el medidor nunca corre.

Testimonio: María Elena, madre soltera, colonia Ferrusquilla.

“Yo trabajo limpiando casas. En mayo me llegó de $1,980. Tuve que empeñar la tele para pagarlo porque mi niño usa nebulizador. ¿Por qué ellos no pagan y yo sí? ¿Su luz vale menos que la mía? Todos somos mexicanos”.

El discurso de” Empresa de Clase Mundial” no alcanza para la gente

CFE presume ser “de los mexicanos”. Pero en la práctica hay mexicanos de primera y de segunda. Los de primera no pagan luz. Los de segunda hacen fila en el cajero automático el día 10 para que no se las corten. Y todavía les cobran reconexión de 91pesos si se atrasan un día.

Los trabajadores argumentan que es una “prestación histórica” ganada por su sindicato. Histórica también es el hambre de las familias que viven con $200 diarios y reciben recibos de $1,500. Histórica es la desigualdad.

Si la CFE es del pueblo, que el privilegio se acabe

Nadie dice que los linieros y técnicos no merezcan buenos sueldos. Arriesgan la vida trepados en postes. Pero la luz no es un lujo, es un derecho. Y los derechos no pueden ser privilegio de unos cuantos.

Si la CFE realmente quiere “rescatar la soberanía energética”, que empiece por casa: que sus trabajadores paguen como todos. Que esos 1,200 millones anuales se usen para subsidiar a adultos mayores, enfermos electrodependientes y familias que hoy cocinan a oscuras porque no les alcanzó.

Porque no se vale que el que te corta la luz, nunca haya pagado una. En un país donde 40 millones de personas no completan la quincena, tener luz gratis es un insulto. La energía es del pueblo. El privilegio también debería acabarse.

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