
Cárteles mexicanos importan la guerra de Ucrania: reclutan colombianos expertos en drones

Los cárteles mexicanos ya no pelean como narcos, pelean como ejércitos. Y están importando la táctica que está definiendo la guerra en Ucrania: drones de ataque.
Según The Washington Post, los grupos criminales están reclutando activamente a colombianos que combatieron en Ucrania y regresaron a América Latina con conocimientos de pilotaje avanzado, manejo de explosivos, frecuencias de radio y tácticas para evadir sistemas antidrones.
¿El método de reclutamiento? Plata o plomo. Les ofrecen grandes sumas de dinero y los trasladan a México para entrenar a sus propias células de pilotos. En otros casos, usan la coacción: amenazan a sus familias.
Pero hay algo más escalofriante: los propios cárteles están enviando a sus sicarios a la guerra entre Rusia y Ucrania con contratos de un año, solo para que aprendan a usar drones en combate real y luego regresen.
¿Qué buscan? No los drones de 2 mil pesos que tiran una granadita en Badiraguato. Buscan modelos con 6 a 8 hélices, capaces de volar varias horas y cargar más de 68 kilos de explosivos. Un documento de inteligencia mexicano citado por el Post revela que al menos un cártel ya los tiene.
Otro funcionario mexicano confesó que un cártel mandó gente a China a comprar drones que puedan equiparse con fusiles.
Ya estudian cómo cambiar de frecuencias de radio para burlar los inhibidores y hasta cómo derribar los drones de vigilancia de Estados Unidos. De hecho, entre el 24 de agosto y el 4 de septiembre, el ejército de EU derribó 11 drones vinculados a cárteles en la frontera con sistemas láser de alta energía.
El Departamento de Estado ya admitió que está colaborando con Ucrania para frenar esa fuga de conocimiento. Kiev, por su parte, dice que revisa antecedentes de todos los voluntarios.
En Sinaloa lo sabemos bien: lo que empezó con drones que tiraban explosivos caseros en la sierra, ahora está a punto de convertirse en guerra de drones de nivel militar. Y el Estado mexicano, que no puede ni asegurar que un maestro llegue a su escuela rural, va a tener que enfrentar carteles con pilotos entrenados en Ucrania.
Artículos relacionados





