

Especialistas e investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmaron el extraordinario hallazgo de múltiples huellas fosilizadas de dinosaurio en el municipio de Apatzingán, un descubrimiento paleontológico de enorme valor que abre una nueva ventana al conocimiento del ecosistema en el occidente de México durante la era mesozoica.
El sitio ha sido puesto bajo resguardo de las autoridades federales y científicas para llevar a cabo los peritajes, delimitaciones y labores de conservación correspondientes.
Detalles e importancia del hallazgo
De acuerdo con los primeros informes técnicos y observaciones de campo realizadas por los paleontólogos y arqueólogos del INAH:
- Rastros impresos en roca: Las huellas corresponden a icnitas (impresiones fosilizadas de pisadas) preservadas en estratos rocosos de la región, las cuales habrían sido dejadas por ejemplares de distintas especies de dinosaurios que habitaban la zona cuando esta albergaba un entorno con abundante vegetación y cuerpos de agua.
- Estudio en marcha: Los especialistas trabajan en la identificación taxonómica de los ejemplares para determinar con precisión las familias de dinosaurios a las que pertenecían (terópodos u ornitópodos), así como la antigüedad exacta de las capas geológicas.
- Protección del sitio: El INAH, en coordinación con las autoridades locales y fuerzas de seguridad, ha delimitado la zona del hallazgo para evitar el saqueo, la alteración o el deterioro de los fósiles por factores ambientales o la presencia humana no autorizada.
Un hito para la paleontología nacional
Las autoridades del INAH destacaron que este hallazgo en la Tierra Caliente de Michoacán enriquece de manera significativa el patrimonio paleontológico del país, posicionando a Apatzingán como un punto estratégico para futuras investigaciones científicas sobre la fauna prehistórica en el territorio mexicano.
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